11May’26
Luis Cortés Zepeda
110 niños y niñas de diversos sectores de la comuna se beneficiaron con esta iniciativa que se desarrolló en las escuelas Óscar Araya Molina, Arturo Alessandri Palma y Arturo Villalón Siulenne, de Cerrillos de Tamaya. Con el objetivo de brindar espacios de protección y recreación a niños y niñas de familias trabajadoras de temporada, el municipio de Ovalle, en convenio con la Seremi de Desarrollo Social y Familia y en colaboración con IND y JUNAEB, llevó a cabo con éxito el programa «Trabajo de Temporada, Centros de Cuidado» durante los meses de enero y febrero. Esta iniciativa permitió ofrecer cuidado, alimentación y diversas actividades recreativas, deportivas y artísticas a 110 niños y niñas entre 6 y 12 años, cuyos padres, madres y cuidadores principales realizan trabajos estacionales en la época estival. Gracias a una inversión de $7.178.189 por parte de la Seremi de Desarrollo Social y Familia, se lograron habilitar tres centros de cuidado en la comuna de Ovalle. La Escuela Óscar Araya Molina recibió a 45 niños y niñas, la Escuela Arturo Alessandri Palma acogió a 40 participantes, mientras que la Escuela Arturo Villalón Siulenne, de la localidad de Cerrillos de Tamaya brindó atención a 25 menores, asegurando un espacio seguro y enriquecedor para cada uno de ellos. Elizabeth Fernández, encargada de Desarrollo Comunitario del Municipio de Ovalle, destacó el impacto positivo del programa en la comunidad. “Estamos muy contentos como municipio y, especialmente, desde el Departamento de Desarrollo Comunitario, de haber concretado este convenio con la Seremi de Desarrollo Social y Familia, JUNAEB y el Instituto Nacional del Deporte. Gracias a una inversión de más de 7 millones de pesos, logramos cubrir las necesidades de 110 niños y niñas durante 25 días, brindándoles alimentación, cuidados, recreación y mucho deporte”. Remarcó que “el objetivo principal de este programa es apoyar a las madres y padres que trabajan en el campo como temporeros, quienes muchas veces no cuentan con los recursos o la posibilidad de acceder a un cuidador. Sabemos que esta época del año es de alta demanda laboral y queríamos ofrecer una alternativa segura y enriquecedora para sus hijos. Ha sido una experiencia muy gratificante, donde los niños disfrutaron cada momento”. Luego de 25 días hábiles de ejecución, el programa concluyó con una emotiva ceremonia de cierre, en la que participaron diversas autoridades, entre ellas el Seremi de Deportes, Patricio Berrios Espejo; la encargada del Departamento de Desarrollo Comunitario, Elizabeth Fernández; el encargado de los Centros de Cuidado de la Seremi de Desarrollo Social y Familia, Cristian Rojas Molina, y la delegada provincial de JUNAEB, Bárbara Álvarez. El seremi de Deportes, Patricio Berrios Espejo, realizó una positiva evaluación del programa y su impacto en la comunidad. “Hemos tenido una evaluación fantástica de estos centros de cuidado para hijos e hijas de trabajadores de temporada. Es tremendamente importante apoyar a estas familias y ver que el programa ha logrado su objetivo en distintos puntos de la comuna, incluyendo sectores más alejados como Cerrillos de Tamaya, y en otras comunas, como Monte Patria. Agregó que “aquí se nota el cariño y el compromiso, se ve que los niños están disfrutando, que están bien cuidados, con sus colaciones al día y acompañados por profesionales dedicados. Agradecemos al municipio de Ovalle por su gran labor en la implementación de estos programas y por el apoyo constante en iniciativas estatales como esta. Esto responde al mandato del Presidente Gabriel Boric de estar presentes en los territorios y respaldar iniciativas fundamentales para las familias de nuestra región”. Durante el evento, los niños y niñas del Centro de Cuidado de la Escuela Óscar Araya Molina presentaron un número artístico titulado «Los Países», donde demostraron su talento y entusiasmo en un ambiente de alegría y compañerismo. Bárbara Álvarez Contreras, delegada provincial de JUNAEB, destacó la importancia del trabajo colaborativo con el municipio y otras instituciones del Estado para el desarrollo del programa. «Estamos muy contentos de participar en esta iniciativa que nos permite garantizar una alimentación saludable a los niños y niñas beneficiarios de los Centros de Cuidado para madres temporeras. A través de JUNAEB, entregamos desayuno, almuerzo y una colación fría, asegurando una nutrición adecuada durante su permanencia en los centros», señaló. Además, resaltó que este año el programa se ejecutó en tres establecimientos: la Escuela Óscar Araya Molina, la Escuela Arturo Alessandri Palma y, como novedad, en la Escuela de Cerrillos de Tamaya. El municipio de Ovalle reafirma su compromiso con la infancia y el bienestar de las familias de la comuna, impulsando programas que favorezcan el desarrollo integral de la niñez y faciliten la conciliación laboral y familiar, garantizando espacios seguros y de calidad para los más pequeños. —
Familias de Ovalle, de la región de Coquimbo y del país asistieron a esta festividad, que se desarrolló los días 8 y 9 de febrero y que contó con expositores, emprendedores locales, presentaciones folclóricas y música en vivo. El objetivo del municipio de Ovalle y la junta de vecinos es que cada año esta fiesta se potencie y permita seguir difundiendo las tradiciones y costumbres locales. Durante dos jornadas Barraza se vistió de gala para recibir a las familias de Ovalle y turistas de la región de Coquimbo y el país, quienes disfrutaron de la vigésimo cuarta versión de su querida Fiesta Costumbrista. Este año la festividad contó con la presencia de emprendedores y expositores de la comuna de Ovalle, quienes ofrecieron sus productos al público asistente. A esto, se sumaron domaduras de caballos, carreras a la chilena, actividades artísticas, presentaciones de grupos folclóricos y cantantes locales, quienes fueron los encargados de amenizar los dos días de celebración. Además, se abrió la Iglesia de Barraza y el museo que está lleno de historia de la localidad y de los comienzos de lo que hoy es la comuna de Ovalle. El alcalde Héctor Vega Campusano indicó que es una de las festividades más queridas por la comunidad ovallina y que “se realiza en una de las localidades más antiguas, donde podemos apreciar de buena manera la arquitectura antigua y que la mantienen como zona típica, donde se mantienen las raíces, costumbres y tradiciones y eso es lo bonito de esta fiesta que año a año muchos visitantes la disfrutan”. Asimismo, el presidente de la junta de vecinos de Barraza, Juan Pizarro sostuvo que para todos los habitantes de Barraza es “muy especial que se mantengan estas tradiciones y costumbres locales. Es una gran labor mostrar nuestro pueblo, nuestros productos, tener abierta nuestra iglesia, que es nuestro patrimonio, el museo de la localidad, la hacienda vieja y algunas casas, que durante la fiesta se abren a los visitantes, para que las conozcan”. Una de las expositoras fue María Castillo Monardes, quien mostró su artesanía en totora y tejidos de lana. “Para nosotros es muy bonito que se destaque Barraza, porque a todos nos beneficia y podemos dar a conocer nuestras costumbres y además, que la gente pueda visitar nuestra iglesia que es tan bonita y llevarse productos típicos de acá”. El cierre de la festividad estuvo a cargo de la cumbia del grupo Albacora y el estilo tropical ranchero de la banda de Koke Núñez.
La tercera versión de la festividad congregó a cientos de familias, quienes disfrutaron del rico sabor de esta fruta, además de productos típicos, presentaciones artísticas y música en vivo. En la oportunidad, se eligió “la sandía más grande de Carachilla”, la cual pesó 18 kilos 840 gramos, título que recayó en Luis Galleguillos Correa, quien posteriormente la compartió con las autoridades locales y el público asistente. Con el objetivo de resaltar la producción de su fruta estrella, la localidad de Carachilla realizó la tercera versión de la Fiesta de la Sandía, que congregó a cientos de familias que disfrutaron de su rico sabor, además de una feria de emprendedores, concursos y un gran espectáculo artístico. En esta oportunidad, se presentaron el tecladista tropical Agustín Morales y el grupo Los Cuatro Chilenos. También estuvo presente la música andina del Grupo Tamaya y los éxitos tropicales rancheros de los Super Corsarios del Amor. El alcalde de Ovalle, Héctor Vega Campusano afirmó que la idea es “potenciar todas las actividades tradicionales que se desarrollan en la comuna de Ovalle, como es el caso de la Fiesta de la Sandía, que ya se está convirtiendo en una tradición, con una gran cantidad de emprendedores y visitantes, porque queremos que Ovalle se posicione como un destino turístico durante el verano y este tipo de actividades contribuyen de manera importante, porque resaltan nuestras tradiciones, costumbres e historia”. La presidenta de la junta de vecinos Gisella Gallardo sostuvo que es “una actividad muy bonita y ya llevamos tres años realizándola y estamos muy contentos. Queremos resaltar la producción de sandía, aunque acá también hay plantaciones de melones. Acá todos trabajamos, la junta de vecinos y el club deportivo, con el objetivo de ayudarnos entre todos y hacer cada vez más conocida esta fiesta”. En la ocasión, se eligió “La sandía más grande de Carachilla” y los encargados de elegirla fueron el alcalde Héctor Vega Campusano e integrantes del Concejo Municipal quienes evaluaron a los tres participantes que se sumaron a esta entretenida competencia. Tras el pesaje, el título recayó el Luis Galleguillos Correa, quien presentó un fruto de 18 kilos 840 gramos y recibió un presente de parte de las autoridades y la organización del tradicional evento. “Estoy muy contento de haber participado en el concurso y haberlo ganado, pero lo más importante es compartir, disfrutar y dar a conocer la producción de sandía que realizamos en Carachilla” señaló el ganador de la competencia.
Al beneficio pueden postular los y las estudiantes de la comuna que destaquen por su excelencia académica, artística y deportiva, así como también jóvenes en situación de discapacidad. La Municipalidad de Ovalle ha abierto el proceso de postulación y renovación para la Beca Concejo Municipal 2025, un beneficio económico dirigido a estudiantes de la comuna que destaquen por su excelencia académica, artística y deportiva, así como también a jóvenes en situación de discapacidad que cursen estudios superiores. Este apoyo busca aliviar la carga económica de las familias ovallinas y fomentar el desarrollo de talentos en distintas áreas. Los alumnos beneficiados recibirán un monto anual de 500 mil pesos, entregado en dos cuotas. Podrán postular a esta beca todos los estudiantes con residencia en Ovalle que presenten excelencia académica, situación socioeconómica vulnerable y que estén cursando enseñanza media en establecimientos municipales o particulares subvencionados de la comuna, así como quienes estudien educación superior en universidades acreditadas, institutos profesionales o centros de formación técnica. La jefa (s) del Departamento de Desarrollo Social del Municipio de Ovalle, Mabel Miranda, detalló que “las modalidades de la beca incluyen Excelencia Académica, Excelencia en Artes y Literatura individual, Excelencia en Deporte individual y Excelencia para estudiantes en situación de discapacidad” y agregó que “adicionalmente, se otorgará un bono de 150 mil pesos por única vez a quienes cumpliendo con los requisitos, no sean beneficiados debido a la priorización por rendimiento académico y nivel socioeconómico”. El alcalde de Ovalle, Héctor Vega Campusano, destacó la importancia de este beneficio para la comunidad estudiantil, señalando que “la educación es la base del desarrollo de la comuna y que esta beca reafirma el compromiso municipal con la formación de jóvenes”. Además, realizó “un llamado a los estudiantes ovallinos que cumplan con los requisitos a postular y aprovechar esta oportunidad que les permitirá seguir avanzando en su educación”. La postulación para este año se realizará de manera online en la página web del Municipio, en el banner “Postulación Para Beca Concejo Municipal”, cuyas fechas de plazo, para los estudiantes que postulan por primera vez, será desde el 03 al 28 de marzo 2025. Mientras que los estudiantes que desean renovar la beca, el plazo es del 01 al 30 de abril 2025.
Los asistentes llegaron de distintas localidades y de establecimientos educacionales aledaños y fueron beneficiados con este proyecto que previó la realización de talleres de fútbol, voleibol, defensa personal y expresión artística” Con una emotiva ceremonia, el Centro Comunitario de Salud Familiar (CECOSF) Colonia de Limarí, en conjunto con el Consejo Consultivo «La Salud es Vida», dio por finalizado el ciclo de actividades deportivas y recreativas enmarcadas en el proyecto «Expresión, Deporte y Adolescencia en Acción». Este segundo proyecto adjudicado por el CECOSF, a través del Programa de Apoyo a las Buenas Prácticas en Participación Ciudadana y Fortalecimiento Comunitario en Atención Primaria de Salud, tuvo como objetivo principal fomentar la actividad física y recreativa entre los niños, niñas y adolescentes de la comunidad educativa de la zona. Fernanda Díaz, coordinadora del Cecosf Colonia de Limarí, señaló que «este proyecto involucró a todas las localidades que atendemos en materia de salud, incluyendo la Escuela Marcos Macuada, la Escuela de San Julián y la Escuela de Cerrillos de Tamaya. Además, se abrió a niños y adolescentes de todas las localidades, sin importar si estudiaban en otros establecimientos”. Agregó que la iniciativa estaba dirigida “a cerca de 100 niños, quienes asistían todos los sábados y podían elegir entre talleres de fútbol, voleibol, defensa personal o expresión artística. Tenían la libertad de escoger uno o ir rotando cada semana para experimentar distintas actividades». La encargada del Cecosf Colonia de Limarí recalcó que «como equipo estamos muy contentos, porque el proyecto fue un éxito. La participación tanto de los niños como de los profesionales del centro de salud fue del 100%. Agradecemos también a los padres por motivar a sus hijos a participar, incluso en fines de semana, dándoles la oportunidad de acercarse más al deporte y a la salud.» El gestor comunitario del CECOSF, Matías Campos Pozo, expuso sobre el desarrollo del proyecto, resaltando la participación activa de la comunidad y el impacto positivo en los jóvenes. “El rol del gestor territorial es ser el vínculo entre el Cecosf y la comunidad, buscando ofrecer actividades recreativas a niños y jóvenes durante los fines de semana del verano”, señaló. Así mismo, evaluó positivamente el cierre del proyecto. “Fue excelente: tuvimos una asistencia cercana al 100%. En total, alrededor de 60 niños participaron activamente. Algunos no pudieron continuar por la distancia o porque inicialmente solo contemplaban asistir en noviembre y diciembre. Sin embargo, el programa siempre estuvo abierto para todos», recalcó. Janice Acuña Adones, 13 años, beneficiaria del proyecto, contó sobre su experiencia participando sábado a sábado en la iniciativa. «Me pareció una experiencia increíble, la pasé muy bien con mis compañeros. Participé principalmente en artes marciales porque siempre me han gustado, pero también probé danza. Lo que más me gusta de las artes marciales es la expresión del cuerpo, cómo uno puede defenderse y aprender nuevas técnicas. Me encantó conocer los nombres de las patadas, los golpes y mejorar mi expresión corporal», remarcó la estudiante. Cabe señalar que la participación de los padres y apoderados también fue clave en el éxito del proyecto. Macarena Farías, apoderada de dos estudiantes que participaron en el proyecto detalló el impacto positivo que tuvo la experiencia en sus dos hijos. «Desde el primer día, cuando mi hija me dijo que quería participar, me sorprendió mucho porque ella siempre ha sido muy tímida. Sin embargo, esto le permitió abrirse más y, además, descubrir su gusto por el deporte. Me impactó ver cómo los sábados se levantaba temprano, se arreglaba sola y se iba motivada a la escuela, algo que nunca antes había pasado. Como mamá, me siento muy orgullosa y agradecida por este proyecto, que fue maravilloso y 100% recomendable. Nos encantó». Como parte de la ceremonia, se premió a los estudiantes con mejor asistencia durante el desarrollo del proyecto. Los reconocimientos fueron entregados a Janice Acuña Adones, Isabella Araya Rodríguez, Julieta Araya Tapia, Vincent Araya Venegas, Tamara Barraza Mundaca, Josefa Cortés, Rafael Jiménez San Francisco, Juan Ignacio Sandoval Guerrero y Maryori Vásquez Calero. La ceremonia cerró con un emotivo agradecimiento a todos los participantes, reafirmando el compromiso de seguir promoviendo espacios de recreación y actividad física para el bienestar de la comunidad.
Luis Cortés Zepeda
Luis Cortés Zepeda
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