Con el objetivo de contribuir a mejorar la calidad de vida y la participación en la comunidad de niños, niñas y adolescentes, el Programa Infanto Adolescente desarrolla acciones de tamizaje o pesquisa, diagnóstico y derivación oportuna en la Atención Primaria de Salud (APS), orientadas a la detección precoz de alteraciones en el desarrollo integral.
El proceso de tamizaje se realiza durante los controles de salud programados y espontáneos en los establecimientos de Atención Primaria de Salud, mediante pautas de cotejo que permiten identificar señales de alerta en el desarrollo. En los casos en que se detecta una sospecha o condición de salud que requiere confirmación diagnóstica, los niños, niñas y adolescentes son derivados a atención médica, donde se establece el diagnóstico y se determina la necesidad de apoyo y rehabilitación, posibilitando su ingreso a la sala Infanto Adolescente, que se encuentra en el municipio de Ovalle, ubicado en Ariztía Poniente número 7.
La población objetivo del programa corresponde a niños, niñas y adolescentes que presentan deterioro del funcionamiento asociado a alguna condición de salud, siendo beneficiarios aquellos inscritos en establecimientos de APS que requieren diagnóstico o procesos de rehabilitación, priorizando especialmente a quienes presentan Trastorno del Espectro Autista (TEA), otras alteraciones del neurodesarrollo y condiciones de salud musculoesqueléticas.
Al respecto, el alcalde de Ovalle, Héctor Vega Campusano, destacó la relevancia de esta iniciativa para la comuna. “Como municipio estamos comprometidos con una salud más cercana, inclusiva y oportuna. El Programa Infanto Adolescente nos permite detectar a tiempo distintas condiciones y entregar apoyo especializado a niños, niñas y adolescentes, fortaleciendo su desarrollo integral y acompañando a las familias en este proceso” indicó la autoridad comunal.
En tanto, la médico encargada del programa, Carolina Roco, explicó que los criterios de priorización consideran, “en primer lugar, a usuarios con diagnóstico de TEA, seguido de otras alteraciones del neurodesarrollo y, posteriormente, condiciones de salud musculoesqueléticas, con el fin de garantizar una atención adecuada y equitativa”.
A través de este programa, se busca mejorar la participación social y comunitaria, promoviendo el desarrollo integral y el bienestar de la infancia y adolescencia, mediante una atención oportuna, inclusiva y centrada en las necesidades de cada usuario y su familia.